Comenzamos nuestro día en la localidad granadina de Soportujar (https://www.soportujar.org/p/blog-page_1.html). Famosa desde antiguo como "Tierra de brujas", y que en 2017 el Ayuntamiento decidió explicar las atribuciones mágicas como atractivo turístico, incorporando figuras de brujas, trasgos, duendes, hechiceras y dragones en sus calles. Un pequeño parque temático callejero para los visitantes.
Nada más llegar te encuentras junto a la A-4132 el desvío hacia Soportújar un cartel con el nombre del pueblo junto a la silueta de una bruja en una escoba.
Nuestra primera parada es en La cueva del Ojo de la Bruja, donde aprovechamos para hacernos unas fotos y que la pequeña Noraly empezara a disfrutar del día. Tras dejar atrás la cueva del Ojo, nos acercamos al pueblo donde os recomiendo que aparquéis en el primer hueco que veais, porque la cosa no está muy fácil.
Junto a Baba Yagá se encuentra en el Área Recreativa Barranco Caliente. Punto de llegada o salida de numerosas rutas a través del Sendero GR 7 (Lanjarón - Soportujar - Pampaneira).
Desde aquí, comienza la ruta por las calles de Soportújar y de las sorpresas que nos vamos a encontrar.
Lo siguiente que nos encontramos es el Museo de la Brujería, que a las horas que pasamos por ella estaba cerrado.
Y junto a ella, os encontraréis la Fuente de San Antón y la Cápsula del Tiempo custodiados ambos por una bruja.
Lo bueno de Soportújar, es que en cualquier sitio tienes carteles indicando donde están las cosas. Así que es fácil pasear por sus calles.
El Gato Piji, como buen felino, no sigue ni mapas ni señales. Nosotros dejamos que nuestro guía nos llevase por las calles. Por eso lo siguiente que nos encontramos fue la famosa Escoba Voladora.
Siendo un pueblo tan pequeño, la verdad que encontrar a un autóctono era casi imposible, ya que el 90% de los transeúntes que nos encontramos eran foráneos. Y más concretamente cordobeses, porque era festivo en dicha ciudad.
Viendo la cantidad de visitantes, decidimos hacer un alto en el camino y comer pronto. ya que nos olíamos que luego no habría sitio en los bares. De hecho pudimos comprobar, que iban diciéndole a la gente que tenían que esperar más de una hora para poder comer.
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Ya con la barriga llena continuamos callejeando por Soportújar, disfrutando de la decoración de las paredes y las fachadas.
Pero además de los adornos evocando al mundo de las brujas, pasear por las calles de esta localidad te invita a la tranquilidad y al disfrute de sus rincones con flores.
Además pudimos ver la Calle Zanjilla, que según el cartel se dice que es la calle más mágica y estrecha de España.
Cerca de esta calle nos encontramos con el Pozo de los Deseos, aprovechando la ocasión para pedir uno.
Creo que algo y alguna pidió un principe mágico pero, la cosa salió rana.
Pero nos pudimos quitar el mal sabor de boca, tras besar a una rana, dándole un mordisquito a una de las paredes de la Casa de Chocolate.
Desde la Casa de Chocolate podemos ver el tejado de la Casa de Baba Yagá. Dicha casa se levanta sobre dos enormes patas de gallina que le sirve a la vieja huesuda y arrugada a desplazarse por toda Rusia. Para entrar en la casa Baba Yagá dice el siguiente conjuro "Casita Casita, da la espalda al bosque y voltea hacia mi".
Cada rincón de este pequeño pueblo es una sorpresa. Pero siempre habrá un guiño a las brujas, las cuales te encontrarás en cualquier sitio acechándote.
Y sobretodo, cuidado con la serpiente... Porque asusta hasta a los más grandes.
O la araña tejedora de sueños. Que no creo que haya spray que pueda con ella.
Continuando con la fauna que rodea a las Brujas, no quiero dejarme atrás al dragón del que las brujas aprovechan hasta las escamas para hacer sus pócimas. De hecho aquí se aprovecha el agua que emana de la Fuente del Dragón, por sus propiedades afrodisíacas o estimulantes de la fertilidad.
Hablando de fuentes, no quiero dejarme atrás la Fuente de la Hechicera Circe, proveniente de la mitología griega, hija de Helios y Persis. Conocida por su isla Eea donde transformaba a los hombre en animales mediante pócimas tras seducirlos.
Pero el animal por excelencia de las brujas es el gato negro. Un gato negro como nuestro Gato Piji. Y vimos alguno que otro por el pueblo.
Abandonar Soportújar sin llevarte algún obsequio o regalito para alguien o para uno mismo es misión imposible. Ya que, al pasar por los escaparates de las pocas tiendas que hay o en su interior, la tentación de llevarte más de una cosa es muy grande. Ahora que lo pienso, ¿te echarán un hechizo para que compres?
Tras comprar un pequeño recuerdo, decidimos abandonar a las Brujas de Soportújar e ir en busca de algo más tranquilo y espiritual. Así que estándo aquí os recomiendo que os acerquéis al Retiro Espiritual O Sel Ling (https://turgranada.es/es/pois/centro-budista-osel-ling). Cuando salgais a la A-4132 tenéis que tomar dirección a Pampaneira, poco después del kilómetro 8 de esta carretera os encontraréis a vuestra derecha la Ermita del Padre Eterno y a la izquierda un camino de tierra que os llevará hasta el Retiro Budista.
Llegamos a la entrada del recinto donde la bienvenida te la dan una hilera de 11 cilindros, que me recordaron a la película de Eddie Murphy "El chico de Oro". (Yo quiero el cuchillo...)
Yo me acerqué hasta el punto de información, donde una amable mujer me indicó el recorrido para hacer la visita al recinto. Y me pidió amablemente que tuvieramos respeto y que no hicieramos mucho ruido, ya que se trata de una zona de retiro espiritual. Así que, desde estas líneas, nosotros también os pedimos dicho respeto para que los que vengan detrás de nosotros puedan disfrutar de lugares como éste.
Según he podido indagar, el Tempo O Sel Ling data de los años 80 donde dos monjes tibetanos llegaron a la zona para crear un monasterio de retiro. Y en 1982, junto a Naranjito, el Dalai Lama se personó en el centro dandole el actual O Sel Ling (el lugar de la luz clara). Según se dice, en este centro se descubrió a Osel Hita Torres (Joselito). El conocido como "Niño Lama", que se suponía que era la reencarnación del Lama Yeshe.
Bueno, de vuelta a la casilla de partida, frente a los 11 cilindros nos encontramos con una gran rueda de oración budista, también conocida como Mani Khorlo. Esta rueda de oración contiene mantras escritos en el interior. La palabra MANIP, visible en la rueda es parte de un mantra popular, probablemente "Om mani padme hum".
Junto a esta rueda de oración sale un camino que te lleva al siguiente punto de parada. Se trata de una maqueta, una Stupa Budista, simboliza la mente iluminada de Buda y se considera un objeto sagrado que representa el camino hacia el despertar espiritual.
Encontrándonos posteriormente la Stupa Budista a tamaño real. Dicen que a menudo contiene reliquias de maestros budistas o textos sagrados.
De hecho, se dice que la estupa representa el cuerpo de Buda sentado en meditación, coronado con una aguja que simboliza la iluminación. Y que las diferentes partes tienen significados simbólicos relacionados con los elementos (tierra, agua, fuego, aire, espacio) y los estados mentales positivos.
Continuamos el sendero y las flechas que nos llevan hasta una imagen de Buda que te invita a sentarte a su lado y que disfrutes de la tranquilidad de la zona.
Seguimos nuestro ascenso poco a poco disfrutando del paisaje y de la tranquilidad del lugar. Cierto es, que ya andamos algo cansados, sobre todo la pequeña Noraly.
Siguiendo con nuestro paseo de meditación y antiestrés, llegamos a un laberinto de piedras. Estos diseños de piedras suelen ser laberintos de un solo camino, que se encuentran en la naturaleza o en jardines y son usados para la meditación, la relajación o la caminata contemplativa.
Alcanzamos la parte más alta del recinto, donde nos encontramos una fuente con la imagen de la Diosa Tara Verde. Se trata de una deidad budista femenina conocida como "Madre de todos los Budas". Es invocada para la protección contra los peligros externos e internos, para fortalecer la sabiduría y la paz. Y su mantra principal es "Om Tara Tuttare Ture Soha".
Desde aquí las vistas de los alrededores son espectaculares y te invitaban a pensar como cambiaría el paisaje en las distintas estaciones del año.
El ambiente que se respira en el recinto es de paz y tranquilidad. De hecho hasta las nubes son especiales en el lugar.
Tras un día intenso de paseo y de disfrute, nos dirigimos a nuestro lugar de pernoctaje. En esta ocasión nos fuimos a la localidad de Órgiva (https://www.ayuntamientodeorgiva.es/historia-de-orgiva/). Esta localidad enclavada en el Parque Natural de Sierra Nevada aparece por primera vez referenciada en los escritos del geógrafo Al-Idrisi con el nombre de Hisn Orgiva, castillo de la cora de Elvira. En 1492, según la historia, los Reyes Católicos dieron Órgiva a Boabdil tras la perdida de Granada. El siguiente señor de la villa fue Don Gonzalo Fernández de Córdoba, El Gran Capitán. Y así fue pasando de unas manos a otras hasta llegar a ser lo que es hoy.
Pues elegimos el Hotel Puerta Nazarí (https://hotelpuertanazari.com/), por su precio sobre todo. En su interior, supongo que nos tocó una habitación aún a falta de reforma, ya que el cuarto de baño necesitaba una actualización. Pero quitando el punto estético, la habitación era muy amplia y cómoda.
Qué pena que la A-348 o Carretera de La Alpujarra estropee las vistas desde el balcón, donde se ve Órgiva y la sierra. Y la verdad es que Órgiva no está tan lejos. De hecho, nos dimos un paseo en busca de un sitio para cenar.
Tras recorrernos Órgiva de una punta a otra, casi, por fin encontramos un sitio para poder sentarnos y cenar algo. Frente a la Parroquia Nuestra Señora de la Expectación encontramos la Pizzería De Curtis (https://www.laguiadelaalpujarra.com/orgiva/restaurantes-orgiva/pizzeria-de-curtis/), con su horno que da calor al comedor, fue el lugar que elegimos.
Al día siguiente desayunamos en el mismo hotel. Y aquí nos dimos cuenta del dicho de "Granaino malafollá". Mira que son secos los que llevan el bar del hotel. Pero también es cierto que no tienen que reírle las gracias a nadie, pero una sonrisa no cuesta tanto, y más si estás cara al público.
Según cuentan, una de las teorías sobre el origen de la malafollá se sitúa en el Sacromonte. En la época en la que el oficio de herrero era muy común.
De hecho, se dice que cuando los aprendices se hacían cargo de soplar con el fuelle, acción conocida como follar, era muy común escuchar al herrero gritarle: "¡Niño, que estás follando mal! ¡Qué mala follá tienes!"
Por eso, para los que tienen mal aire, se les dice que tienen "mala follá".
Nos montamos en el coche y al llegar al Mirador del Visillo, desde cuyo columpio tenemos unas vistas panorámicas de Lanjarón (https://www.lanjaron.es/) impresionantes.
Siempre os enseñamos al Indio Acostado de Antequera viniendo desde Córdoba hacia Málaga. Pero esta vez, pudimos observar el otro lado de la cara.
Una mini cabezada para coger fuerzas, ya que lo siguiente que nos esperaba en el fin de semana era la Oktoberfest de Montilla.
Volvimos desde Córdoba a Montilla, tras recoger a Miki, nuestro alemán de cabecera para disfrutar de la Oktoberfest Montillana (https://montillaescofrade.blogspot.com/2025/10/el-oktoberfest-abrira-sus-puertas-este.html). Unas cervecilla y un concierto en directo hicieron que la tarde noche se pasara muy rápido.
Y además disfrutamos de saludar a nuestros amigos piscineros montillanos, que esperamos poder ver el año que viene.
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Y con esto llegamos al final del fin de semana, que nos deparó desde brujas, budistas y cervezas. Así da gusto matar el tiempo. Porque tanto entretenimineto hace que dos días parezcan unas pocas horas.
Así que doy gracias a Chus y a Noraly por acompañar al Gato Piji en sus paseos por el mundo.
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Bueno, me despido de todos vosotros con el deseo de veros por aquí en la próxima escapada del Gato Piji, y os mando un abrazo muy fuerte a todos.