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sábado, 24 de febrero de 2024

EL GATO PIJI EN EL DESAFÍO INVERNAL 2024

Llegó el momento de cada año, nuestro Desafío Invernal de los Moteros Gaditanos (https://www.rutainvernaleldesafio.com/). Y como no, el Gato Piji está deseando volver a reunirse con los amigos para disfrutar de un fin de semana lleno de kilómetros, de curvas y de diversión.

Salimos desde Córdoba con nuestro amigo Sergio ya que el resto, por uno u otro motivo, no puedieron salir con nosotros. Pero nos veríamos allí.

Como en esta ocasión el hotel-base se encontraba nuevamente en Punta Umbría, en el Barceló Punta Umbría. Tomamos dirección Sevilla al salir de Córdoba dejando atrás el famoso Castillo de Almodovar (https://castillodealmodovar.com/) y el campo de naranjos de la zona de Fuente Palmera y Palma del Río.


Abandonamos la N-431 para subir por la sierra sevillana en busca de Constantina y enlazar con la A-432 siempre mirando al Este de la península y acompañados de unas nubes que presagiaban alguna gotilla que otra.




Posteriormente abandonamos la zona de la Sierra Morena de Sevilla para bajar nuevamente y continuar por la A-436, pasando por Cantillana.


Seguimos nuestra ruta dejando atrás los paisajes de sierra para encontrarnos con el "progreso" de la Agenda 2030. Así que para ser más ecologista hay que quitar árboles y sembar los campos de placas solares. Me dio una tristeza al ver todo esto, ya que como la cosa siga así tendremos paisajes de películas de ciencia ficción tipo Blade Runner o El Quinto Elemento

Abandonamos la provincia de Sevilla para adentrarnos en la provincia de Huelva disfrutando de la N-433


Y ya en Huelva circulando por la A-476 pudimos hacer la famosa foto de las Minas de Río Tinto. Que viniendo a Huelva, tiene muchas papeletas de que las visitemos durante el Desafío.



Y por fin hicimos nuestra primera parada con algunas gotillas que nos acompañaron, donde nos esperaban José Manuel y su amigo Domingo "el Empotrador". Jejeje este apodo os lo desvelaré más adelante. Aprovechamos para tomar algo en el Restaurante "El Pantano" (https://barrestauranteelpantano.shop/) que se muentra en el cruce de la A-461 con la N-435.


Hecha la pertinente presentación del nuevo miembro de este año, nos montamos en las motos y tomamos dirección a Huelva, pasando por algunos pueblos como Zalamea la Real y Valverde del Camino y acompañados de unas nubes que invitaban a mojarnos.



Ya en Huelva se nota el caos de la civilización. Con lo bien que íbamos por la sierra disfrutando del paisaje.


Y llegamos a la Avenida del Cano donde se encuentra la puerta principal del Hotel Barceló Punta Umbría, que fue el primer sitio desde donde hice un Desafío Invernal. Lo cual me hizo mucha ilusión volver.
Esta vez compartí la habitación con los Gutierrez Quirós. Una habitación para tres que tenía todo lo necesario para descansar como unos señores estos dos días de Desafío.



Tras una rápida ducha y cambio de indumentaria, nos dirigimos a la zona del puerto para comer algo en el Restaurante "El Peñiscón" al cual nos llevó José Manuel. Y fue todo un acierto por la calidad de los productos. De lo mejor.



Por cierto, no dejéis de probar los postres.

Ya con la barriga llena nos volvimos a la Avenida del Cano, para pasar el checking y hacernos la foto de llegada. Éste es el momento en el que empiezas a saludar a todos esos que sólo ves en el Desafío Invernal y tambien conoces a otros nuevos amigos durante la larga espera hasta que llega el turno de recibir la pegatina de participante. Me dió tiempo hasta de hacer fotos a la Ermita del Calé o Ermita de la Santa Cruz. Situada al final de la avenida y como comienzo del Camino de la Romería de Punta Umbría. Dicha ermita es una réplica de la Ermita de El Calé construida gracias a la Hermandad de la Santa Cruz.


Después de varias charlas, sobre motos, viajes, etc., por fin nos hicimos las fotos y a la carrera a aparcar las motos para seguir con el coloquio entre amigos, pero esta vez con algo para que la garganta no se deshumedezca. Jejeje.



Como las veces anteriores hicimos tiempo en el Bar "La Romería" (https://www.facebook.com/puntaumbria2008/about), donde nos pusieron un veneno de color rosa.


Ya con los rezagados, recogimos nuestro Kit Desafío Invernal con nuestra camiseta de este año y aprovechamos para ir al breafing donde nos explicaron las modificaciones en el Roadbook. Además aprovechamos para hacernos la foto con los carteles de todas las ediciones anteriores.



Y antes de irnos a la cama para levantarnos temprano para recoger el rollo del Roadbook, fuimos a cenar algo en el buffet. Que este año no fue de lo mejorcito comparado con la vez anterior.



Y al ir a la habitación, la noche nos brindó una bonita estampa de la luna que nos presagiaba que al día siguiente iba a hacer buen tiempo.


Llegó la hora de la verdad, desayunamos temprano para poder ir a recoger el rutómetro y no perder mucho tiempo a la hora de la salida.

Como siempre salimos aún de noche y las primeras fotos se hicieron con los primeros rayos del día y en la autovía de salida de Punta Umbría para llegar lo antes posible a la zona de curvas de la provincia de Huelva.


Una vez abandonamos la autovía, empiezan los paisajes que más nos gustan y que con los primeros rayos del sol brindan unas fotos espectaculares.



Sobre las 09:00h circulábamos por la zona de Minas de Río Tinto, que tal y como pensamos el día de antes, se cumplió nuestras suposiciones. La verdad que merece la pena la zona por lo distinto que es el paisaje.



Pasamos por Nerva (https://turismonerva.com/recurso/el-ayuntamiento-y-su-torre/2) donde pudimos ver su torre al fondo pasando por la carretera.


Tras abandonar Huelva, nos adentramos en la provincia de Sevilla pasando por el Real de la Jara (https://www.elrealdelajara.es/es/), donde hicimos una breve parada para hacernos la foto con el ciervo que se encuentra en la Plaza de Andalucía.


Disfrutamos de la Sierra Norte de Sevilla circulando por la SE-179 pasando por el Mirador La Padrona y Puerto del Quejido donde se encuentra el punto fotográfico con el lobo.

Lo cierto es que el asfalto de esta zona no es de lo mejor, debido al mal estado del mismo y por haber algo de gravilla en los bordes. 


La SE-179 nos lleva hasta la presa del Embalse del Pintado, de donde también tenemos un pequeño recuerdo.


En Cazalla de la Sierra tomamos la A-455 cruzando la vía del ferrocarril por un par de veces para enlazar con la SE-7101 y donde las espectadoras, algo asombradas, veían un desfile de motos alocadas como las hormigas cuando le rompes la fila.




Vimos pasar San Nicolás del Puerto, Alanis y de repente aparece un cartel que pone Comunidad de Extremadura - Provincia de Badajoz. Nuestra cara era un poema. Todos en nuestro casco pensamos "¿A dónde nos están mandando esta gente?".



De hecho el primer pueblo que apareció era Malcocinado, que me acordé de mis cuñados que son cocineros de profesión.


Y en la zona nos encontramos con muchas piaras de cerdos muy morenitos, que dan nombre al jamón de pata negra.


Pero regresamos nuevamente a la comunidad andaluza, esta vez por la provincia de Córdoba, cuyas carreteras nos suenan algo más por ser autóctonos de la zona. Y tras una breve parada para comprar algo de comer en AG Cash de Ojuelos Altos, tomamos la A-3151.
La fatídica carretera donde la Acorazada de Juanlu y AndrHé (con h intercalada) quiso hacer de las suyas tras el punto de sellado de Inma (Triki) y Javi que se encontraba en La Cardenchosa.
La muy hija de la fruta, quiso salirser por la cuneta haciendo la catapulta con sus jinetes mandándolos por los aires como el borracho de la arbolada, que voló y voló trambólico.

Al ver que no venían y tras recibir una llamada de Andrhé, me imaginé que algo había pasado. Alejandro y yo, nos dimos la vuelta para ver que había pasado hasta que vimos el lugar del suceso. Allí esperamos hasta que llegó la Guardia Civil, la ambulancia y nuestros amigos de la organización. Que hay que reconocer que son de lo mejor que hay por como se portaron con Juanlu y AndrHé

Desde aquí le mando un abrazo muy fuerte a Inma y a Javi por como actuaron ese día.

Bueno continuemos con el Desafío

Tras el susto por ver a nuestros amigos por los suelos, pero que estaban bien, Alejandro y yo continuamos hasta llegar a Las Navas de la Concepción, donde hicimos una breve parada para comer. Por cierto, tuve que comprar algo porque mi bocadillo y la lata se quedó en el baúl de la Acorazada.



La carretera hasta llegar a Las Navas de la Concepción, son todo un deleite, sobre todo hasta llegar a San Calixto donde nos desviamos un poco antes para adentrarnos nuevamente en la provincia de Sevilla.

Con la barriga algo más llena y tras analizar lo ocurrido kilómetros antes, los dos que quedamos continuamos la marcha por la sierra sevillana disfrutando de las curvas que nos brindaba ésta.



Y al llegar a Guillena vino el lío. Todo ello debido a que se celebraba el pasacalles del carnaval en la localidad. Menuda fiesta tenían montada, daban ganas de dejar la moto y empezar a bailar la batucada.



Pero no estábamos para charangas, de modo que tras un par de idas y venidas pudimos salir de Guillena y continuamos la marcha para volver por última vez, en el día, a la provincia de Huelva.


Dejando atrás Aznalcóllar, pasando por el embalse, no pudimos disfrutar mucho de las curvas debido a que a estas horas muchos de los participantes se encontraban por el mismo punto, de modo que íbamos como las orugas unos detrás de otros.



En un evento tan largo como éste hay momentos en los que vamos absortos en nuestros pensamientos. Así me pasó, que si no es por Alejandro me paso el punto fotográfico como el resto de despistados que tenían la mente en llegar antes de que se hiciera de noche.


Conseguida la presa, que muchos se pasaron de largo, seguimos la ruta disfrutando de la carretera y en esta ocasión sin encontrarnos a las orugas procesionarias motorizadas por la carretera.



En el asunto de Juanlu y AndrHé se nos fue un precioso tiempo para haber podido llegar con la luz del sol aún en el cielo. Pero como siempre se dice que "no hay mal que por bien no venga", pudimos disfrutar de estampas como las siguientes.



Y por fin llegamos a nuestro destino. Lo que me decepcionó un poco fue observar que ya no se hacía la foto de llegada. Porque habíamos llegado dentro del horario que habían dispuesto.
Pero como buenos finalistas nos hicimos la foto de llegada.


Pero lo mejor del día, a parte de haber disfrutado entre amigos de una gran ruta, fue encontrarnos a los que volaron por los aires sanos y salvos con su diploma de desafieros y con una sonrisa en la cara.


Aquí os dejo una pequeña reflexión, que en más de una vez vine dándole vueltas dentro del casco durante el Desafío.

Lo que nunca entenderé en este tipo de eventos es el motivo por el cual no se dejan adelantar las personas que por el motivo que sea van algo más lentos que otros. Yo intento, siempre que me doy cuenta y no voy absorto en el paisaje, dejar pasar a los que van más rápidos. Y no me refiero a que no se pueda físicamente, sino que en las curvas van despacio y cuando llega una recta aceleran como si no hubiera un mañana. 

Pero bueno, esto es uno de los grandes enigmas sin resolver de la humanidad. Así entiendo yo la estátua que había en el comedor del hotel, ya nos decía la organización que hay que sacar el Búda que tenemos en nuestro interior y decir "habrá que quererlos tal y como son".


Y hasta aquí es lo que dío el día D del Desafío, porque las charlas en el bar hasta altas horas se quedan en el ámbito privado. Jejeje.

Llegó el día de vuelta y al bajar las cosas es cuando te das cuenta de la cantidad de motos que había en el evento. De todos las clases y modelos. Dando una vuelta vas descubriendo cacharritos y acoples en motos que entran en la lista de peticiones para cumpleaños y reyes magos.


Montando las maletas en la moto nuestros amigos extremeños, nos contaron que tuvieron un leve percance entre ellos. Y por lo visto, nuestro amigo Domingo empotró por detrás a José Manuel en un despiste, de ahí lo de Domingo "El Empotrador". Si es que ir soltero a una concentración de motos es lo que tiene, que se busca el cariño y el roce. Jejeje.

Una vez despedidos de todos y desearnos lo mejor, para que el año que viene nos podamos ver nuevamente, arrancamos las motocicletas y nos marchamos bordeando la costa antes de coger un tramo de autovía.



En esta ocasión Sergio nos hizo de guía a Alejandro  y a mí, llevándonos de vuelta por la A-477 para regresar por Sevilla en dirección a Córdoba.


Ya en la provincia de Sevilla seguimos la silueta del Río Guadalquivir, pasamos por localidades como Guillena, Burguillos, Villaverde del Río y Cantillana disfrutando del paisaje de la zona con sus almendros y naranjos.




La última parada, antes de llegar a casa, la hicimos en Alcolea del Río, donde aprovechamos para repostar y ponernos el chubasquero porque las nubes que nos venían acompañando durante toda la mañana dijeron que querían descargar un poquito para hacer que nuestro viaje fuera algo más fresco. 


De modo que aprovechamos para despedirnos los tres, ya que algunos kilómetros después yo seguiría dirección a Córdoba  y mis dos acompañantes se desviaron en busca de su destino.

Una vez llegado a Córdoba, aproveché para mimar un poco a KaTY que la pobre estaba algo sucia y deshacer las bolsas donde se encontraba el diploma de participante del Desafío Invernal. Otro más para el recuerdo.

Quiero dar las gracias a AndrHé (con H intercalada) que una vez más hizo de reportero dicharachero para que pudieramos disfrutar de las fotos.


Y no quiero irme sin darle las gracias a Chus por hacer que pueda venir otro año más al Desafío quedándose en casa con Noraly.

Os espero en el próxima escapada del Gato Piji y os mando un abrazo fuerte para todos.